Lo de siempre. A otra luz.

Nos gusta volver. Y salir sin saber adónde.Tardes más cortas. Tardes sin rumbo. La luz entrando más baja.
Vestirnos como nos da la gana. Vestirnos porque sí. 
Lo que vuelve. Lo que vuelve y parece nuevo. Lo que cambia sin hacer ruido.
Los lugares de siempre. Los que aún nos quedan.

Lo de siempre. Nunca igual.

Piel al sol. Sal en el cuello. Arena en la espalda.

Nos mueve lo que eriza, lo que tiembla, lo que deja huella. Romantizamos lo que importa. Lo simple. Lo vivo. Lo tuyo. Como salitre en la piel.

Cada pieza es un susurro. Y los susurros no se gritan.